27 de mayo de 2013

Si solamente tuviera el valor de decir todo lo que pienso. Si no tuviera miedo de las consecuencias de lo que podría pasar. Si tú tan solo te hubieras fijado en mí, igual que yo en ti, quizás ahora todo sería distinto.
Si fuéramos diferentes, si no fuéramos nosotros, quizás habría un nosotros. No sé si me entiendes, pero...
Si hubiera aprovechado todo ese tiempo en vez de preguntarme un "y si..." y dejando que los días pasasen, tirando poco a poco mis oportunidades, inconscientemente...
No soy capaz ni de terminar la frase porque no se me ocurre nada más que lo que no va a pasar, y eso me deprime, mucho.
Si fuera más guapa, lo tendría más fácil. O si fuera más llamativa, o a lo mejor si tuviera la valentía para haberte hablado desde un primer momento.
Si no hubiera abandonado antes de intentarlo...
Lo vuelvo a pensar y me vuelvo a deprimir, así que lo mejor que puedo hacer es olvidarlo. 
Olvidado, creo.

I don't wanna be alone.

¿Podrías comprobar mi pulso por mi? Para ver si estoy viva, porque cada vez que estoy cerca de ti es la única vez que me siento bien. Si hubiera alguna manera podría pensar en volver atrás. Me quedaría aquí contigo.
A veces me siento y me lo pregunto.
A veces me siento como si lo estuviera dejando ir.
 Todo lo que sé es que nadie debería tener que estar solo, y que sólo quiero estar contigo.
Dime cuál es el sentido de la vida ¿Es importante? Tenía todo lo que podría desear y probablemente más. Cuando me acuesto en la cama por la noche todo lo que hago es pensar en ti ¿Así que cuando todo esto se ha ido lo que tengo que hacer es volver a casa? Esta vida pasa muy rápido y pronto me haré vieja.
¿Qué tendría, excepto algunas historias que ya he contado? Nadie con quien compartirlas. Y cuando todo está hecho, ¿qué me queda? Dime lo que me queda.
No quiero estar sola. No quiero morir sola. Podría desmoronarme, aquí y ahora.
No quiero morir sola. 
Y no puedo seguir seguir viva si estoy sola.

—Alone de Sleeping With Sirens

13 de mayo de 2013

Vivo ahogada y esto es uno de mis suspiros.

Me siento un poco encerrada, un poco bastante. No sé si me explico, pero me siento igual que si alguien me obligara a permanecer atrapada entre las cuatro paredes de mi cabeza. Gente totalmente ajena para mi ha conseguido ponerme un candado en la boca, y que mis ojos se giren hacia otro lado cuando algo me ofende.  Mis manos están libres, pero no pueden escribir nada más que metáforas, y de vez en cuando, palabras como estas para que no exploten de los sentimientos acumulados en los nudillos. Censuran mis pensamientos mediante opiniones que nunca han sido pedidas, intentan corregirme desde su punto de vista, pero nadie les ha enseñado que nadie tiene razón en esta vida. Nadie, absolutamente nadie sabe como aumentan las ganas de volar cuando te cortan las alas, ni como el dolor aumenta cuando se queda reprimido en mi celda. No quiero vivir la vida que quieren que viva los demás, tengo tanta personalidad escondida que está perdida en algún lugar de mi estómago y mis pulmones, tratando de salir. Y he repetido esto tantas veces para mi sola que me estoy acostumbrando a la sensación. No atentéis contra mi por permanecer callada, porque a veces es la mejor manera de evadirse.

5 de mayo de 2013

Mi Alguien.

¿Alguien puede decirme qué se siente cuando dicen "te quiero" y sabes que es para ti? Me pregunto que será caminar de la mano de alguien, que se sentirá al saber que eres de alguien y ese alguien es tuyo. Debe de ser increíble ser especial para alguien, que piense que eres única y que no cambiaría de ti ni un sólo lunar. Tener alguien que ame tus complejos y con el que compartas noches en vela y tardes enteras riendo. Y ya ni hablemos de las reconciliaciones, las celebraciones, y el simple hecho de saber que alegro a alguien.
Alguien, quiero mi propio alguien. Prometo no ser pesada ni repetitiva con los "te amo" porque en realidad nunca me han gustado mucho esas tres letras. Puedo ofrecer películas antiguas y palomitas poco hechas, también tengo muchos chistes malos y risas tontas. Canto muy mal, pero se dar caricias y abrazos, o eso creo. Soy cariñosa cuando me conoces, y si no intentaré serlo.
¿Quieres ser mi alguien?

22 de abril de 2013

Sin título aparente.

No se que hacer con mi vida. Me siento un despojo humano, una mierda enorme. No se hacer nada a derechas, por favor, que alguien venga a mi y escuche mis sollozos. Tengo tantas cosas dentro reprimidas. Odio, envidia, protestas, asco, traición. ¿Nunca has sentido la necesidad de querer volver hacia atrás y dejar toda la mierda de lado? Todo me afecta, todo lo que me dices me afecta. Y tus palabras se pasean por mi cabeza día y noche, sin dejarme a penas vivir. Se de sobra que todo es verdad, pero de verdad que yo lo intento. Justo parece que el universo se ha puesto en mi contra en el momento en el que mejor me sentía, o quizás en el que menos mal estaba, porque en realidad nunca me he sentido bien. Ya ni se de dónde saco las lágrimas, porque estoy seca. Seca de palabras, seca de saliva, seca de llantos. Estoy totalmente destrozada y consumida, soy un asco de persona, en todos los aspectos habidos y por haber. Me doy tanto asco a mi misma que he llegado hasta el punto de caerme mal, muy muy mal. Se podría decir que ahora mismo soy mi peor enemiga. No puedo, me estoy hundiendo y sólo quiero que la tierra me trague y desaparecer un tiempo, seguramente le haría un gran favor a muchos. No es cuestión de físico, eso es algo efímero. El problema soy "yo".

13 de abril de 2013

Hablemos de una vez.


Quiero caerte bien, porque no es bueno tenerte como enemiga y parece que ahora eres de la que más hablan. Pero a pesar de eso, no puedo dejar de creer que eres mala, me hundiste en mis peores momentos y me juzgaste en los mejores. Me hablaron de la autoestima y me dijeron que ella podría ser mi antídoto contra tu veneno, pero para mis oídos eso parece una especie en peligro de extinción. Durante esos pocos meses que creí que éramos amigas, me demostraste que yo siempre he estado más fuera que dentro. Estoy cansada de tus continuos exámenes, no te queda bien eso de enseñar. Y no me hables más de mí, me conozco mejor que tú y estas cosas ya me las sé. Que sonría no quiere decir que no llore, y que me calle no quiere decir que no grite.
Apestas, querida Sociedad.

El tiempo es el mayor asesino que conozco.


No le importaba el mal tiempo, lo único que llamaba su atención era aquella superficie de piedra y el epitafio que había escrito en ella. ¿Por qué se lo tenía que haber llevado a él primero? La vida era una especie de juego de mesa del que ella formaba parte y alguien ajeno jugaba en su lugar. Ya pocas cosas le servían, ni las flores que sujetaba, que pronto se marchitarían, ni el paraguas que la resguardaba, porque la lluvia se acabaría, como todo. Las fotos se hicieron viejas, los recuerdos están llenos de polvo y la imagen que refleja el espejo es el fantasma de lo que fue hace tiempo. Se rió al recordar que alguna vez pensó que eran eternos, infinitos.
Ahora solamente le quedaba esperar, esperar para volver a verlo de nuevo en un lugar sin tiempo que mate poco a poco y enfermedades cómplices del crimen que éste cometía.

Eres mi déjà vu y yo sólo más experiencia.

Todo tardó tanto en cicatrizar que parecía que ya estaba totalmente curada, pero por lo que veo, lo haces imposible. Me cerré en mi propia burbuja, poco a poco iba avanzando, hasta que llegaste tú y pinchaste mis ideas. Hace tiempo, alguien me dijo que tuviera cuidado con eso del amor, le hice tanto caso que ahora que has acabado con mis precauciones me he quedado en blanco. Y me da la sensación de que todo lo que creía saber no son más que absurdas mentiras que mi cabeza se ha inventado para evitar llegar a situaciones como esta, y que ahora gracias a ti estoy aprendiendo a golpes y rodillas rasgadas.
Diles que yo estaba feliz, y que ahora mi corazón está roto y todas mis heridas abiertas.
Diles todas las sonrisas que malgasté por gente que no se merecía ni las lágrimas que derramé después.
Cuentales mi dilema, que salí del agujero para meterme en la cueva.
Esta escena ya la he vivido, me suena, pero ahora que la veo con nuevos ojos estoy totalmente aterrada, porque fallé muchas veces y no sé que hacer para conseguirlo de una vez. Resulta imposible.

31 de marzo de 2013

Pongamos los puntos suspensivos sobre las íes.

Estoy harta. Harta de que no haya términos medios. Si vives hundida, si estas hecha mierda por dentro, nadie te soporta porque eres demasiado negativa. Pero si tienes un poco de confianza y te quieres un poquito más, ya eres una jodida creída, y no hay quien te aguante.
Que si comes mucho, engordas, y si comes poco, exageras.
Y ya ni hablemos de gustos, porque tal y como esta el patio, sólo los "verdaderos" tienen derecho a vestir esa ropa, escuchar esa música y actuar de esa manera. Yo ya solo por hablar no tengo casi ni permiso para vivir.
Si no hablas, no hablas, si hablas, hablas demasiado. Me tenéis confundida.
Estoy cansada de esta mierda joder, estoy por quedarme para siempre metida en la cama, y a quien le interese de verdad, que me venga a visitar.
Y si, ahora soy una egoísta.
Y si, si no hago gracias soy una sosa, pero si las hago quiero "llamar la atención".
Anda y que os jodan, gilipollas.

–Anónimo.

25 de marzo de 2013

Gris, negro y lo que eso conlleva.

Hoy no es uno de mis días. Bueno, en realidad esta no está siendo mi mejor semana y todavía me faltan un par de horas más a oscuras para subir definitivamente las persianas. Fuera está lloviendo y en mi interior no tengo paraguas. Me está costando tratar de quererme, porque es un camino lleno de baches y monstruos escondidos detrás de algún arbusto que esperan detenerme y derrumbarme. Me sangran los pies, mis zapatos están desgastados de las miles de veces que he retrocedido por miedo a avanzar y tropezarme con alguna piedra. Estoy cansada de seguir intentándolo, nadie sabe que vivo a oscuras. Todos me preguntarían por qué y no lograrían entenderlo porque hasta a mi me cuesta comprenderlo. Simplemente prefiero estar ciega y no verme para pensar que los demás tampoco me ven, ¿estúpido a que si? Si yo no me veo, tu no me ves. Y ya se que no se dice así, y me da igual, ya dije que nadie lo entendería.
Soy tan enrevesada que hace meses me perdí en mi propio laberinto, si me vieras por dentro solo verías caos. Un corazón dado la vuelta que se niega a latir, nervios que se hacen nudos, unos pulmones ahogados de desesperación y un cerebro que no recuerda como razonar.
Pero no puedes verme en todo mi esplendor caótico, más que nada porque me escondo detrás de algún sitio, con mis propios monstruos, y principalmente porque estoy a oscuras y me niego a subir las persianas.