4 de mayo de 2018

cómo procrastinar

Hay un charco frente a mi ventana, pero no consigo ahogarme en él. Y el sol se acerca a mis hombros pero no me calienta, solo me quema. Es como si corriera contra el viento y me hiciera menos fuerte. Abro la ventana y me pongo encima una manta, porque hace frío y me niego a cerrarla. Al menos oigo a la gente pasar, coches corriendo contra el asfalto, y el silencio de un muro blanco y húmedo. Quiero pensar que ya es verano, que por fin somos libres. El charco sigue ahí, creando goteras sobre las cabezas de otras personas que no soy yo, siendo que por dentro sigo podrida.

si eres imperfecto y sigues equivocándote, nadie tiende su mano con dulzura.

escucho a todo el mundo,
menos a mí misma.
y ellos no paran de hablar
mientras permanezco en silencio.
te hago caso, sigo tus pautas
y me llevan al caos,
a querer romper las palabras con mis puños.

sigo escuchándote,
¿pero quién me escucha a mí?
te conviertes en bruma,
y mis oídos ya no distinguen
lo que dices
de lo que gritan mis pulmones,
de lo que dicen los demás.

estoy llena de huecos vacíos
que buscan reconocimiento
que se esconden bajo mi piel.
como un poema, tras él
hay más que versos.
pero hablo para el cuello de mi camisa,
y ando con el alma desnuda.


merci, merci, merci

26 de abril de 2018

better off - jeremy zucker

nadie me dijo que
doliera tanto ver
cómo nuestras ilusiones
se funden con el parqué

porque las tuvimos 
tan arriba, las cogimos
y las pusimos al abrigo
del invierno, del peligro.

ahora se quiebran
el tiempo pesa
sobre ellas, tiemblan
hablando en esta mesa.



merci, merci, merci


25 de abril de 2018

I will break every inch of my lungs.

you fill my ears
with something i feel
is taking me far
so far from here. 

maybe the sun goes
and later all my flaws 
will vanish in the horizon
slow i know we will float. 

hand in hand, fly away
you've told me to stay 
but how can I do that
"with me", you said. 

maybe he will rise
and in the morning skies,
while they touch the sun
we'll forget we'd said bye.



merci, merci, merci

22 de abril de 2018

je serai poète et toi poésie

quiero ser como Whitman,
reinventarme una y otra vez.
alcanzar la vejez
teniéndome en alta estima.

mis puntos suspensivos
rellénalos como quieras.
mete las dudas que tengas,
a ver si consigo
                    [vencerlas]
quiero ser como Baudelaire,
hacer de todo poesía.
una prosa que sea mía,
adornada con un aire francés.

dedicarme a ser arte,
ser alguien por un momento
bonita, ponerte contento.
y luego marcharme.

Los finales van a acabar conmigo.

Estoy estresada, y no me acuerdo de cuánto tiempo llevo así. Poco a poco se van acumulando todas mis preocupaciones tras mi nuca y se van turnando, diciéndome cosas al oído. Para ya, déjalo. Es inútil, no sigas. Sabes que no puedes, sabes que al final siempre te quedarás a medio camino. Me pregunto cuándo llegará la parte en la que pueda disfrutar de lo que hago. ¿Cuándo vamos coger con ganas un lunes? Este sol me enferma, y mi habitación me mata. Abro la ventana pretendiendo que entra más aire, que de alguna manera este cuarto es más grande. Aún me ahogo por las noches. Tengo pesadillas donde me persiguen mis obligaciones y yo trato de difuminarlas con los dedos. Ellas corren mientras yo trato de volar, y después caigo al suelo. No siento dolor físico, pero sí en otros sitios. Me despierto y, una vez más, tengo las rodillas rasgadas y me falta el aliento. Así que no vuelvo a dormir, me da igual lo pronto que sea. Me siento y pienso cómo terminar con todo esto, pero siempre hay alguna luz intermitente, algún mensaje que me trae de vuelta. Quiero apagarlo todo, desconectar y salir a correr un rato. Y la otra parte de mi me repite que no sea cobarde. ¿Yo puedo? ¿De verdad? Se me olvida todo, y no sé por qué. Voy a suspender y cuánto más me esfuerzo más me doy cuenta de que en realidad no sé nada. No sé hacer nada. 

Joder por qué nadie me escucha. 

Por qué somos todos tan egocéntricos.


merci, merci, merci

20 de abril de 2018

Just look at her while she kisses the sky.


Quiero volver una y otra vez sin parar. 


merci, merci, merci

Just say where.

Haz las maletas y ven conmigo. Siente ese vacío al despegar, siéntelo una vez más al aterrizar. Y abre los ojos, ábrelos todo lo que puedas porque no quiero que te pierdas ni un solo detalle. No hay exámenes ni trabajos que tengas que terminar, déjate llevar por lo que de verdad necesitas. Calla todas esas voces en tu cabeza, olvídalo todo por instante. Estás aquí y eso es lo importante. Y viaja, conoce lo desconocido, déjate sorprender por lo que te espera al otro lado del aeropuerto. Equivócate, piérdete por un millón de calles, mémorizalas y repite el camino otras mil más. Haz de cada ciudad tu hogar y llévate cosas que recordar y que completen un poco más quién eres. Al fin y al cabo, aunque estés un día o tres semanas, cuando vuelvas ya no te sentirás igual y tendrás que volver para encontrarte.


merci, merci, merci

29 de marzo de 2018

But tonight you are a stranger, some silhouette.

¿Nunca has sentido una nube abordando tus pensamientos? ¿Ondas en el agua que desembocan furiosas contra ti? Acuérdate de ese día en la playa: bandera amarilla. Te levantaste de la toalla, una mano apretando tu corazón mientras avanzabas hacia la costa. En la orilla sentiste como tus pies se hundían en la arena y el agua coqueteaba con tus tobillos. El viento se hizo presente en tu pelo, en tu ropa, desde lejos parecía que bailabais. Buscaste al sol y un cielo encapotado te demostró que nadie es invencible, todos nos desvanecemos y nuestros pulmones se desgastan. Cada respiración, cada suspiro, te acercaban más al horizonte. Un paso tras otro, la orilla se convirtió en mar. Aún con el control, no dejaste que nada te echara atrás. Movías tus brazos cuando el agua ya te llegaba hasta el cuello, te impulsabas a pesar de que tus pies siguieran en la tierra. Una gran ola vino hacía ti y no supiste como evitarla, así que te metiste de lleno. Ella, con demasiada fuerza, te agarró de los hombros y te sacudió. Perdiste el norte, cerraste los ojos mientras tu nariz se llenaba de agua. La sal invadía tus papilas gustativas, y un regusto amargo permanecía en tu garganta. 


Una silueta negra en pleno mar abierto aprendió a dejarse llevar por la marea, a no luchar en contra de su propia naturaleza. Tu silueta flotaba como un pájaro que juega a ser el viento. 

12 de marzo de 2018

Julio.

Llegará el verano y las despreocupaciones, una brisa de aire fresco de tu mano. El sol calentará mis párpados cuando cierre los ojos del placer, una sacudida de corriente eléctrica navegará por todos mis nervios. El roce de las yemas de tus dedos combinan con mis ganas de reír, de ser feliz. Quiero jugar, todo el día, a todas horas. Juguemos a borrar la distancia, a crear muchas arrugas en mis sábanas. A oscuras, a plena luz del día. Me esconderé tras tus ojos grises, sobre ti. Como niños pequeños lucharemos por ver quién es el más fuerte, y como siempre empataremos. Prefiero el frío al calor, pero me has enseñado lo bonito que es provocar incendios juntos. Nos hemos quemado hasta consumirnos y hemos vuelto a resurgir. Tan bien y tan sencillamente. Pocas veces hemos tenido que pensar las cosas más de dos veces.

El ruido del verano irrumpiendo en mis oídos, pidiéndome silencio. No escuchar más que el césped bailando en el viento, acariciar tu nuca y buscarte. Encuentras mis cosquillas, siento que un hormigueo sube por mi estómago y no puedo evitar sonreír. Te acerco un poquito más, hasta que solo somos cíclopes, hasta que nuestras narices se tocan. Vuelvo a sonreír y me preguntas por qué. No entiendes que la razón has sido siempre tú. Mi vestido flota, tu camisa vuela, el cielo besa mis hombros con tanta delicadeza que me hace pensar en cómo será estar por las nubes. Azul, tan azul que duele, se mezcla con mis intenciones e inunda las tuyas. Que venga el verano y nos salve del invierno.