15 de mayo de 2017

Esto es lo que pienso al final del día.

Me niego a hacer nada porque no me apetece. Mis ganas de seguir se evaporan con el calor del flexo, y la tinta de mi bolígrafo se convierte en unos y ceros jugando a simular mis sentimientos. Debería pero una vez más, ya lo haré mañana. Y si no al día siguiente. Si me pilla el toro habrá que aprender que la culpa fue mía por no correr como han hecho los demás. Creo que soy estúpida porque pienso que el toro me pasará por alto, total. Además no sé quién podría hacer nada con la música tan alta como la tengo yo, con los gritos que suenan, con mis conexiones neuronales tan rotas como las tengo ya. No sé quién podría pensar con esta poca luz, tan poca inspiración. Quizás una balada, quizás algo de piano subraye mis palabras. De momento parece que funciona esto de escribir lo que se me pasa por la cabeza, pero aún así debería estar haciendo otras cosas más útiles porque de todas maneras no voy a llegar a ningún lado. Veo este blog como un desierto donde de vez en cuando alguien acaba sin querer. Todo está seco y sin vida, y eso que no hago más que hablar de mares y lluvias, ya ves tú menuda ironía ¿no?

 ¿Me dejarías ser tu oasis?
¿Y materializar tus preocupaciones?
¿Y robarte un minuto, un segundo?

Míralo por encima, pasa de mí. Empecé a escribir por mí y terminaré escribiendo para mí.
Mi, mi, mi, la nota musical más bonita que jamás se ha podido tocar.

8 de mayo de 2017

there's a comfort in the silence that's just between you and me.

Quiero que volvamos y quiero que todo vuelva contigo. El calor de las sábanas y la luz acariciando tus pestañas, una pequeña brisa moviéndose alrededor de nuestras cabezas, mi cabeza apoyada sobre tu pecho. Estaremos tan tranquilos si el aleatorio sigue eligiendo buenas canciones, lucharemos por decidir qué es mejor, si The Cramberries o Chris Brown, acabaremos con brazos y piernas enredados, yo con un nudo en el estómago. 
Prefiero que nos lo tomemos con calma, sin prisas, no hace falta que corramos, solo me acercaré un poco más a tus latidos y ya lo tendremos todo hecho. Y si alguien nos oye se preguntará por qué somos tan felices, el sol brilla tanto como podría hacerlo la luna, los días y las noches se aceleran a la vez que mi pulso. Pero seguimos riendo como dos niños pequeños, y tu sonrisa es la más cálida de las caricias. Quiero que volvamos porque todo es más bonito si estás tú conmigo. 
Adoro que me leas los pensamientos, que digamos lo mismo a la vez, que no haga falta darle vueltas a las cosas. Pero si nos perdemos y andamos más de la cuenta tampoco te preocupes, no me importaría tener más tiempo a solas contigo. Y si soy dura contigo, recuerda que no quiero que nuestras manos se dejen, a pesar de que no decidamos cuál de los dos sabe argumentar mejor. Adoro pasearme por todas tus esquinas, me encanta encontrar sombras, caminos sin descubrir. 
Quiero que volvamos, que vuelva todo. 

27 de abril de 2017

Unforgettable

A veces se me olvidan las cosas.

Hoy he tenido un sueño tan bonito, de esos que quieres con todas tus fuerzas que no se borren al despertar.

Ahora si me esfuerzo creo que lograré contarlo.

Llovía mucho y no había techos que me refugiaran.  Llovía tanto que el agua y el viento habían arrancado las pareces de los edificios y se habían inundado todos los paseos. El mar  estaba grande y amenazador, rugía con hambre porque hacia tiempo que no llovía así.   Nosotros estábamos dentro de unas ruinas algo bien conservadas y quisimos creer que eso sería suficiente. Pero no. Vi como varios volaban, se iban corriendo por miedo. A otros se lo llevaban los ríos instantáneos que la tormenta había creado. Estaba oscuro, no había ninguna luz, así que me enseñaste cómo ver las estrellas. Les hice una foto porque no quería olvidarme de ellas cuando me despertara.
Parecía que íbamos a quedarnos así para siempre y entonces vino alguien que no me esperaba, me cogió del brazo y me sacó de allí en contra de mi voluntad. Pensaba que era una especie de complot, pensaba que este sueño iba a convertirse en pesadilla, como siempre pasa con mis sueños bonitos. Creía que no volvería a ver las estrellas y que jamás vería una lluvia igual. En realidad fue verdad, pero más tarde descubriría cual era la verdadera razón.
Desde que me sacaron de aquellas ruinas no paramos de correr, yo sin saber hacia dónde. Él siempre me compraba helados en todas las estaciones y me ayudaba a subir a todos los trenes. Cuando había que tirarse a nadar, siempre saltaba primero para asegurarse de que cuando yo lo hiciera no me ahogara. Me acompañaba o más bien yo le acompañaba a él. Era una relación extraña pero me gustaba que fuera así.
Sé que me repetí una y otra vez algo que debía buscar cuando me despertara. También sé que no me podía olvidar porque le olvidaría a él. Era el título de una canción o de una película. Decía algo de no olvidar los recuerdos que nos importan, y era la clave para poder entender por qué me había sacado así de la lluvia. Él me recordaba esas cinco o seis palabras constantemente, como si en realidad se tratase de un 'te quiero'. Aunque cada vez que lo decía sabía que esa era su forma de quererme.
Llegó un momento en el que mi sueño se convirtió en pesadilla y lo perdí. No se si se fue o alguien se lo llevó. Lo que si se es que todo era casi tan negro como el interior de una cueva, y que a pesar de ser un sueño, olía mal. Después de eso poco a poco el negro de las paredes se transformaba en el negro de mis párpados.  Todo se difuminaba y desaparecía a medida que recobraba el sentido. Me repetí una y otra vez lo que no debía olvidar, cinco o seis palabras demasiado reales como para no poderlas llevar conmigo.

Ahora estoy despierta y no me acuerdo ni de la lluvia, ni de las estrellas. Ni si quiera de aquellas cinco o seis palabras.

merci, merci, merci

2 de abril de 2017

they say is darkest before the dawn

Creo que soy un poquito más feliz.
Y creo que de verdad somos felices cuando aprendemos a estar en paz con nosotros mismos, cuando no nos entra el pánico al vernos solos. Me gusta estar sola de vez en cuando, la verdad. Tengo tiempo para pensar. Pienso lo que me da la gana porque hace unos días me prometí que sería yo la primera en no juzgarme, y me dí un par de oportunidades más. Así que pienso lo que me da la gana, y lo repito tantas veces como haga falta. Creo que soy un poquito más feliz porque ya entiendo un poco mejor como funciona el mundo y no me agobia tanto. Doy por hecho de que hay de todo y he abierto los ojos a un par de verdades universales. Sigo decepcionada pero no dejo que nada me afecte, o más de lo necesario. Que me afecte ya no tiene mucho sentido, y no lo ha tenido nunca.
Tengo en mi cabeza la típica canción que suena al final de las películas de los ochenta. Y me hace un poco más feliz. Me ayuda a encontrarme, vuelvo a saber lo que quiero.
Aún así también es importante saber qué no quiero.
La canción no para de sonar porque no paro de volverla a poner. Quiero que queme mis pensamientos y que los grabe a fuego, que no se vayan.
Creo que me siento un poquito mejor.
merci, merci, merci.

27 de marzo de 2017

Reflexiones en cercanías.

Me preocupa demasiado qué imagen tienen los demás de mí,
pero no me preocupa tanto que los demás no hagan de mí una imagen.
Que lo que piensan de mi no debería ser todo lo que hay.
Sé que doy la impresión de ser algo que
si me conoces un poco mejor,
no es así.

Yo elijo que enseñarte
y tú decides con qué quedarte
de todo eso.
Aún así no es suficiente.
Porque ni yo me siento cómoda ni tú sabes como actuar.

De hecho, escribo así porque
no sé que más decir.
A lo mejor si es  más largo parece que
de verdad estoy diciendo algo
importante.

Pero no, no tengo mucho más que decir, así que solo me estoy alargando.
Solo espero a que se me ocurra algo más ingenioso que decir.
Quizás si crees que esto es un poema te interese leerlo.
Quizás creas que te puedes sentir identificado.
No lo sé.

merci, merci, merci

23 de marzo de 2017

I'll hang you up.

Mis ilusiones de la infancia se han visto algo ridiculizadas últimamente, pero nadie tiene la culpa.  Solo estoy creciendo y cada vez puedo enfocar más la verdad, cada vez el iceberg se hace mayor y cada vez hace más frío. Pero no pasa nada porque sé que no tenemos la culpa. Hemos cambiado y somos capaces de dejar atrás todos estos errores, aunque cometamos nuevos. 
Sí que sigo pensando que hay príncipes azules (aunque me haya negado un par de veces) y no hay ningún recuerdo que quiera olvidar.  

Sí que me gustaría volver, pero no voy a pasar por lo mismo una vez más.  

Creo que crecer consiste en entender que las cosas siempre van a pasar, somos nosotros los que reaccionan de una manera u otra. Y quién sabe qué, lo que habría pasado si esto le hubiera ocurrido a otra que no soy yo, o tú. 

O nosotros en general, seguimos cambiando, y hemos cambiado. Colgamos la ropa de verano en el armario cuando hace calor pero la guardamos cuando empieza a hacer frío.  Y otra vez, en un ciclo constante donde la ropa cambia pero el armario es el mismo. 

Yo y mi compulsividad con las compras...
Quizás me mude y el armario cambie, y sea más pequeño. 
Quizás los años vuelan y yo me pierda, pero siempre me acordaré de la luz de tus ojos.


merci, merci, merci

15 de marzo de 2017

Are they shining for you?

¿Somos tan fuertes? ¿Es suficiente?
Cuando era pequeña mi padre me intentó meter un poco en su mundo de constelaciones y a veces salíamos a mirar las estrellas por la noche. Sin embargo, nunca llegué a apreciarlas del todo. 

Un día alguien escuchó en susurros que me gustaría observar las estrellas, algo que todo el mundo ha dicho alguna vez en su vida, quizás en serio o solo por cumplir unas expectativas. Todo resultó en un viaje en coche hasta el espacio más remoto y alejado que se nos ocurrió en aquel instante. 
Y las vi. 
La verdad es que no tengo ni idea de astrología, pero algo dentro de mí se movió. Y sigue así, descolocado. No podemos evitar sentirnos solos porque es algo inherente a nosotros, así que ya no me culpo. 

Alguien una vez me dijo que desde aquí la vía láctea parece una fiesta de luces. Sin embargo, no pudimos evitar pensar que todas ellas se encuentran a años luz las unas de las otras, y que en realidad las cosas no son lo que parecen. Aun así, prefiero evitar pensar que son solo bolas de fuego y gases.

merci, merci, merci


20 de enero de 2017

これは痛い心のために作られています.


Quema, arde. Poco a poco sube por su intestino delgado y llega hasta el pecho. Se queda ahí un tiempo. Puede que incluso llegue a echar raíces. Quizás es para siempre, crónico. 
Pero no te olvides de nada.
Completamente inexperto va dando palos de ciego contra un saco demasiado pesado. Y sigue y sigue hasta que las muñecas se quejan de lo mal que dirige su fuerza. De que esa en verdad no es su lucha. 
Pero sigue, una y otra vez derramando mar sobre la alfombrilla. Una y otra vez, moviéndose como quién no conoce la cordura. Como aquel que golpea con el puño mal cerrado y se hace daño. Solo es su corazón el que se deshace. Sobre unos nudillos desgastados, sobre unos músculos cansados, sobre heridas abiertas. Aun así no llega, más arriba la sangre no llega. 
En olas se acerca, acecha. El frío viene. Él contiene el aliento y cierra los ojos, pero no para.
Nunca parará.


merci, merci, merci. 

3 de enero de 2017

No te olvidas de mí, así de fácil.

No hemos tardado ni 3 días.


Y ya me has llevado muy lejos. Puertos y paisajes congelados, carreteras olvidadas y lagos perdidos en pequeños estrechamientos. Soy tan feliz de tenerte. 
Hemos huido. Hemos corrido en frío y dormido en caliente. Hemos gastado en algo más que en gasolina, pero sabes que no me importa, que lo haría una y otra vez con tal de salir de ese túnel contigo. 
Sin responsabilidades, me has hecho ver cómo hacer que el sol brille un poquito más, la lluvia cayendo sobre la luna, tu parabrisas borrándolo todo. Nosotros empezando de cero. Dios, cómo te quiero. Ni todos estos kilómetros, ni ese horizonte que nunca acaba serán capaces de describirte cómo te quiero. 
Algo de agua, parece un trozo de cielo bajado solo para que nosotros lo veamos. En serio, no serán lo mismo pero son dos pedazos de la misma magia. Una soledad que no abruma, me llena. Por un momento me imagino que en realidad  somos tú y yo contra el mundo.
Sin querer. Has ido uniendo todas mis piezas sin querer y ahora todo parece tener sentido. 
Si me quiero ir lejos, me llevarás hasta allí y más allá. He olvidado, me he sentido olvidada y no me ha importado nada, solo tú. Solo tú, que sabes qué decir en todo momento. Que me sacas de donde sea. He aprendido a respirar y a que el oxígeno roce mi tráquea. 
 Y aunque haya sido breve, de verdad, inundas de felicidad mi alma.

merci, merci, merci.

1 de enero de 2017

20:17

Querido 2017,
sueño con cambiar de aires.
Sueño con huir y dejarlo todo atrás. Con irme lejos y dejarme de complicaciones. Haces, o más bien hacen, las cosas demasiado difíciles. Me cansa tener que estar pensando siempre en qué decir, o en cómo actuar. Me agobia tener que encontrar un futuro medio sostenible que me aguante por un tiempo. Me agotan tantas formalidades y no poder hacer lo que yo quiera.
Estoy soñando con un lugar mejor. No físico, quizás mental. Quiero pasar tus fronteras y no volver nunca más. En un sitio donde estar sola no sea incorrecto. Un sitio donde, sin embargo, nunca me sienta sola. Me siento un poquito sola.
No me estoy gustando este año, he empezado con mal pie. Espero que solo sea porque es un poco tarde y no estoy por ahí bebiéndome todo lo bebible. Aun así no me gusto este año, no veo que me quede bien.
Seré positiva, siempre tengo que ser positiva. Nos quedan 365 días por delante y quién sabe que nos pasará. Quizás si que llegue a ese lugar con el que sueño. Quizás no vuelva.
Quizás si vuelva, como el año pasado.
Bueno, de momento solo me he quedado con las ganas de bailar.





merci, merci, merci.