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11 de mayo de 2012
Y otra vez la misma duda, de si olvidarme o quizás seguir intentándolo. No puedo más que darle vueltas en mi cabeza, y me ocupas la gran mayoría de mi día, unas 23 horas y 59 minutos. ¿Para qué luchar por algo que ya tenía perdido? ¿Para qué intentar revivir algo que nunca llego a respirar? Es extraño ver que tú puedas querer a ella de la misma manera que yo a ti. Es curioso que estemos en la misma situación, pero que no avancemos. ¿Me olvido? Quizás sea lo mejor lo de un clavo quita a otro clavo, o escurrir el bulto, como he hecho siempre.
Pero es que es difícil, vale, tú estás enamorado, pero yo también. Me siento todo el rato como si estuviera en una historia que no me conviene, en un cuento en al que yo no pertenezco. ¿Y tú crees que es fácil saber que tú pasas por lo mismo? Me olvidaré, ya ni si quiera pasaré página, te echaré típex, y borraré los cachos que escribí a lápiz. Por lo menos no me digas que no lo intenté.
Y lo entiendo, ella es guapa, delgada, más divertida. Yo tampoco me elegiría.
2 de mayo de 2012
I wrote a song that never sing.
Se me va la inspiración. Siento como si todas mis virtudes se desvanecieran y se fueran. Se me olvidan las cosas, me hago más tonta, la vida pasa como una constante línea. Una línea de un cuaderno que está en blanco, donde todo lo que fue escrito ha sido borrado y ahora solo permanezcan las marcas que no han podido ser borradas y los restos de la goma. Me siento como si todo lo que se me dio bien me ha abandonado, ahora solo soy un molde. Soy un maniquí desnudo, al que ahora almacenan en un trastero olvidado. No quiero crecer más, y que se me olviden cosas tan simples como escribir estas palabras tan sencillas. Quiero ser siempre joven, o por lo menos, no crecer tan rápido.
Aún sí, soy capaz de recordar cosas. Recuerdo la hierba verde y fresca de una colina, a mi rodando feliz por ella. Un columpio, un salto, y después el impacto de mis rodillas contra el suelo. Sangre, por ellas, y después la dulce voz de mi madre, controlando mis lágrimas. Sé que por muy puntuales y normales que sean estos recuerdos, están grabados a fuego en mí. Pero me preocupa que eso haga que no pueda recordar lo que estudié, que no recuerde el nombre de la montaña más alta, o las lecciones de primaria. No se me olvida el significado de la palabra "inefable", ni la letra de mi canción favorita. Espero que cuando me haga más vieja, estas cosas no se me olviden.
7 de noviembre de 2011
Es extraño, la manera en la que las cosas acaban formando parte de tu vida. Un día cualquiera, aparece, cambiándote por mucho que no quieras. Puedes oponerte, o simplemente dejarte llevar. No sabes como, pero de alguna manera, se acopla a ti. Es como si ya vivieras con ello desde que naciste, te haces inseparable, ahora el "tu, mi vida, y yo" se convierte en un "nosotros". Y esque sí, es parte de tí. Entonces, desaparece, sin explicación. No sabes como pasó, quisieras volver atrás, ya no puedes, se fue. Te sientes incompleta, hueca, vacía, ya nada es lo mismo. Ya no eres tú.
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