"Tienes razón, pero mi cabeza no es tolerante a la verdad."
21 de enero de 2014
No sabría si decirte que estoy cansada.
Me dijeron que a partir de cierta edad dejabas de tener miedo a la oscuridad, pero no conozco otro tipo de sueño que una pesadilla. Quisiera saber si vivir es así de verdad o hay algo más detrás de estas cortinas de humo, y si lo hay, ¿cuándo se supone que desaparecen? De momento no le veo la gracia a levantarse para volverse a acostar, ni a hacer la cama para deshacerla más tarde. Los días pasan como simples "Martes", "Jueves", "Sábados" y yo sigo siendo la misma estúpida de siempre. Y me gustaría que las cosas cambiasen, y que todo dejase de ser un simple escenario donde los que pueden salen a lucirse y los que no mueren aplastados por la multitud. Me siento igual de vacía que nada, soy tan gris que no sabría decirte si hay más negro que blanco. Me arrepiento de todo y a la vez de nada. Me siento inútil pero a la ver afortunada. Egoísta por quejarme de mi misma cuando hay gente que muere por condiciones injustas. Ojalá no fuera yo, si no otra, otra que quizás haría las cosas mejor.
4 de enero de 2014
Esta vez no me caeré por las escaleras.
Despierto, veo escalones, y a ti en el último piso. No hay ascensores, ni escaleras mecánicas, solo pies descalzos y pocas ganas de esforzarme, total, ¿para qué? La vida es escalar, pero no me apetece clavar más veces mi pico en una superficie inestable, así que prefiero quedarme aquí atascada en mi pequeña cueva esperando a morirme de frío. Opto por ir hacia abajo, siempre he sido demasiado cobarde como para esperar si quiera a la hipotermia. Así que desciendo poco a poco por mi montaña, o deshaciendo los escalones detrás de mí. Es lo mejor, trato de decirme eso, así no podré equivocarme, así la distancia de la caída será menor, así me costará menos mantener la respiración, si no lo pienso mucho...
Entonces tu imagen de nuevo, en lo más alto, y tengo envidia y a la vez cierta admiración. Giro y contemplo otra vez los escalones, ahora son más y estoy más cansada. Pero subiría miles de kilómetros con tal de alcanzarte. Ahora corro, voy de dos en dos, de oca en oca y tiro por que me toca, por decirlo de alguna manera, para que me entiendas. Tropiezo, caigo, me rompo en mil pedazos, me levanto y recojo el mayor número de trozos que me permiten mis manos y sigo, cada vez me duele más, pero aún así no paro. Y mientras tanto pienso en ti, en lo lejos que estás y en lo difícil que resulta tratar de seguirte. Cuando quiero darme cuenta, estás a ciento un escalones detrás de mí.
Entonces tu imagen de nuevo, en lo más alto, y tengo envidia y a la vez cierta admiración. Giro y contemplo otra vez los escalones, ahora son más y estoy más cansada. Pero subiría miles de kilómetros con tal de alcanzarte. Ahora corro, voy de dos en dos, de oca en oca y tiro por que me toca, por decirlo de alguna manera, para que me entiendas. Tropiezo, caigo, me rompo en mil pedazos, me levanto y recojo el mayor número de trozos que me permiten mis manos y sigo, cada vez me duele más, pero aún así no paro. Y mientras tanto pienso en ti, en lo lejos que estás y en lo difícil que resulta tratar de seguirte. Cuando quiero darme cuenta, estás a ciento un escalones detrás de mí.
30 de diciembre de 2013
Te atraparé si caes.
A lo lejos se oía el ruido del mar, de gente divirtiéndose en la arena. Pero desde allí, parecía que el agua le había declarado la guerra a las rocas y éste trataba de vencerlo con débiles puñetazos en forma de olas. ¿Era posible que todos esos tonos de azul se concentraran en un mismo sitio? Y sin embargo, parecía todo tan claro y transparente.
Sus pies colgaban desde el acantilado en el que estaban sentados, de vez en cuando alguno empezaba a balancearlos, algo que era inevitable por el vacío que había bajo ellos. Bueno, vacío no, sino más bien mucha agua, tanta que costaba hacerse una idea de cuanta había. Se imaginó a si misma cayendo desde allí, se sorprendió al ver que aquello la alentaba y después se rió sola porque resultaba una gran ironía. Se preguntó si ella sería como el mar visto desde los acantilados, vacía pero con algo tan inmensamente grande que era difícil de imaginarlo. Probablemente todo lo que estaba pensando era una estupidez, pero no pudo evitar sentirse atraída por dejarse caer.
Sus pies colgaban desde el acantilado en el que estaban sentados, de vez en cuando alguno empezaba a balancearlos, algo que era inevitable por el vacío que había bajo ellos. Bueno, vacío no, sino más bien mucha agua, tanta que costaba hacerse una idea de cuanta había. Se imaginó a si misma cayendo desde allí, se sorprendió al ver que aquello la alentaba y después se rió sola porque resultaba una gran ironía. Se preguntó si ella sería como el mar visto desde los acantilados, vacía pero con algo tan inmensamente grande que era difícil de imaginarlo. Probablemente todo lo que estaba pensando era una estupidez, pero no pudo evitar sentirse atraída por dejarse caer.
Se puso de pie y baciló un poco al ver que la distancia aumentaba cuanto más se concentraba en ella, así que dejó de pensar, cogió carrerilla y.
29 de diciembre de 2013
I bite my tongue so you don't hear me.
Miramos la paja en el ojo ajeno pero no nos fijamos en la viga que tenemos en el nuestro.
Nuestro problema es que hablamos de todo sin saber nada, aquí lo que falla es dejar de pensar que nuestro ombligo es el centro del universo.
Se amable, que dará lo mismo si alguna vez has perdido los papeles, esto es como el tetris, las buenas jugadas desaparecen y tus errores se van acumulando hasta que pierdes.
¿Se supone que tenemos que reírnos de los demás para sentirnos bien nosotros?
¿Qué asco no?
Quisiera poder fingir que nada me importa igual de bien que el resto de el mundo finge saber.
Quisiera poder fingir que nada me importa igual de bien que el resto de el mundo finge saber.
Es tan fácil llamar a alguien "gilipollas" sin haber dado un paso en sus zapatos.
Y supongo que de todos la peor soy yo, por cerrar los ojos y seguir adelante.
27 de diciembre de 2013
Quizás estamos destinados a permanecer así.
El tocadiscos eligió de manera aleatoria cualquier canción e hizo de ella algo nuestro. Pequeños pasos de un lado hacia el otro, balanceándonos al suave ritmo del piano mientras el resto de personas allí presentes desaparecían poco a poco. Me gusta decir que nos quedamos solos, porque en realidad es como nos sentimos cuando estamos juntos y el mundo que nos rodea se queda atrás. Uno de mis brazos descansaba sobre tu hombro mientras mi otra mano acariciaba tu nuca, mi cabeza reposaba sobre el hueco de tu cuello. Juro que deseé que nos quedáramos congelados para siempre en aquel instante, dando vueltas en un salón olvidado, escuchando la misma canción y desgastar el suelo con nuestros movimientos. Deseé cerrar los ojos, pero sabía que si lo hacía no podría recordar más tarde tu mirada. Tu mano acercándome más desde mi cintura, parecía que estábamos destinados a encajar de aquella manera. Entonces cerré los ojos a pesar de prometerme no hacerlo, y cuando los abrí lo único que pude ver fue el techo de mi habitación, la oscuridad de la noche y recuerdos emborronados por mis lágrimas.
24 de diciembre de 2013
Cosas que pienso al mirarte a los ojos.
Es tan sencillo como que llegue alguien, más guapo, más gracioso, más amable, más "especial". Es tan sencillo como que las semanas pasan y no se qué hacer. No es tan complicado como para decir que de alguna manera siempre me lo espero pero es tan complejo que ni yo te podría decir por qué.
La cuestión es que estoy cansada de que las cosas no sean fáciles para mi y "sencillas" para el resto del mundo. No se que hacer conmigo misma porque siento que estoy en medio de algo y no se a cual de los extremos dirigirme. Aristóteles se equivocaba al decirme que la felicidad se alcanzaba al aplicar el justo término medio porque ahora mismo no me siento muy eufórica.Y no hago más que repetirme a mi misma lo estúpida que soy y lo mal que hago las cosas, no hago más que recordarme que a gente como yo no le pasan cosas buenas si no que están condenadas a cagarla continuamente. Supongo que serán las cicatrices que no dejan que vuelvan a herirme, será mi cabeza que tiene demasiado con estudiar Historia o quizás sea simplemente cuestión del karma.
La cuestión es que estoy cansada de que las cosas no sean fáciles para mi y "sencillas" para el resto del mundo. No se que hacer conmigo misma porque siento que estoy en medio de algo y no se a cual de los extremos dirigirme. Aristóteles se equivocaba al decirme que la felicidad se alcanzaba al aplicar el justo término medio porque ahora mismo no me siento muy eufórica.Y no hago más que repetirme a mi misma lo estúpida que soy y lo mal que hago las cosas, no hago más que recordarme que a gente como yo no le pasan cosas buenas si no que están condenadas a cagarla continuamente. Supongo que serán las cicatrices que no dejan que vuelvan a herirme, será mi cabeza que tiene demasiado con estudiar Historia o quizás sea simplemente cuestión del karma.
15 de diciembre de 2013
No llegué a conocerte hasta que me dí cuenta de que ya no estabas a mi lado.
29 de noviembre de 2013
Veinticinco del once de dos mil trece: Alma.
Quiero llorar hasta deshidratarme.
Quiero gritar hasta que me duela la garganta.
Quiero golpearlo todo hasta que alguien me diga que pare.
¿Nunca te has replanteado dejarlo todo fluir?
¿No sería genial que todos siguieran con sus vidas y tú pudieras estar para siempre tirado en la cama...?
¿Y...si simplemente lo dejas? Dejarlo a secas.
Complétame con un poco de amor propio y voluntad.
Quiero gritar hasta que me duela la garganta.
Quiero golpearlo todo hasta que alguien me diga que pare.
¿Nunca te has replanteado dejarlo todo fluir?
¿No sería genial que todos siguieran con sus vidas y tú pudieras estar para siempre tirado en la cama...?
¿Y...si simplemente lo dejas? Dejarlo a secas.
Complétame con un poco de amor propio y voluntad.
Nunca me había sentido tan muerta estando viva. Y eso es decir, porque he vivido mucho, o al menos, he existido. Ese momento en el que tu cabeza deja completamente tu cuerpo, el cual ya lleva horas estremeciendo por cosas tan incomprensibles que ni hacen falta explicarlas. Cuando directamente todo pasa a estar en tercera persona, cuando no es tu vida, es la de el de al lado. ¿Me explico?
Estar tan deprimido que pases a cuestionarte lo incuestionable, que a pesar de querer atravesar el túnel no veas la luz del final. ¿Estamos viviendo una mentira? ¿Pero qué cojones...? Fantasmas, soy uno de esos fantasmas que van de un lado a otro sin hacer otro ruido que no sea el de sus cadenas.
Te necesito, necesito a alguien como tú.
16 de noviembre de 2013
Romper a llorar significa que todo está hecho para quebrarse.
Este día lo recordaré como el día que perdí la fe. El día en el que descubrí que nada es lo que parece, y todo esto en el peor de los sentidos. Hoy será para mi algo así como el comienzo de las "pinturas negras" de Goya. Y, si mi alma aún no me ha abandonado lo hará pronto. Y, si la esperanza es lo último que se pierde yo ya no la encuentro. Porque cuando finalmente la realidad llama no pide permiso para entrar, si no que, cuando echas la llave y cierras la puerta, una ventana se abre, una ventana que la que fría e invisible como el viento, triste realidad, atraviesa.
¿Qué son todas esas hadas ahora? Frases, personajes y magias sin sentido que utilizaron algún día como moraleja, como camuflaje de lo terrible. La gente se equivoca al temer al tiempo, al aterrorizarse por un par de años más. Deberían vivir con miedo de abrir los ojos, de ver como es el mundo que le rodea en realidad. Y yo, como ellos, no era consciente de qué me perseguía hasta que me atrapó."Mi triste verdad golpea fuerte al escudo de mentiras piadosas bajo el que me arropaba": título de periódico, letras de neón de mi cabeza, grabadas a partir de hoy. Cierro los ojos, y donde antes veía películas imaginarias ahora solo veo la oscuridad de mis párpados.
Consuélame, trata de arreglar este dolor con simples tiritas, que el daño está hecho. Una vez que lanzas la piedra, te han mentido, no puedes permitirte el lujo de esconder la mano. Una de cal y otra de arena, una de arruinar y otra de "no te rindas, sueña".
25 de octubre de 2013
Otra vez.
Contó el número de respiraciones dadas y trató calmarse de alguna manera. Él se acercaba cada vez más rápido, o eso le parecía a ella. ¿Qué pensaría cuando la viera después de tanto tiempo? ¿Se acordaría de ella o solo la vería como una chica más entre las que había allí? Entonces volvió para girarse a mirarle y poder capturar ese momento, ya que seguramente pasara mucho tiempo hasta que se volvieran a encontrar. Deseó que se diera cuenta de su presencia, que dijera que había cambiado mucho desde la última vez, y que se sintiera un estúpido por todo lo que ocurrió en el pasado. Quiso que la mirara de la misma manera que ella le miraba a él, que de alguna vez fuera en parte correspondida, aunque al segundo bajó la cabeza y fue consciente de la cantidad de gilipolleces que estaba diciendo. Tachó todas esas ideas de su cabeza y se centró en no volverse mientras él pasaba. Agradeció no estar andando, porque era probable que sus piernas la fallaran y se cayera al suelo al instante. ¿Cómo seguía teniendo el mismo efecto en ella? Imbécil, retrasado...
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