29 de diciembre de 2013

I bite my tongue so you don't hear me.

Miramos la paja en el ojo ajeno pero no nos fijamos en la viga que tenemos en el nuestro.
Nuestro problema es que hablamos de todo sin saber nada, aquí lo que falla es dejar de pensar que nuestro ombligo es el centro del universo. 
Se amable, que dará lo mismo si alguna vez has perdido los papeles, esto es como el tetris, las buenas jugadas desaparecen y tus errores se van acumulando hasta que pierdes.
¿Se supone que tenemos que reírnos de los demás para sentirnos bien nosotros?
¿Qué asco no?
Quisiera poder fingir que nada me importa igual de bien que el resto de el mundo finge saber.
Es tan fácil llamar a alguien "gilipollas" sin haber dado un paso en sus zapatos.
Y supongo que de todos la peor soy yo, por cerrar los ojos y seguir adelante.

27 de diciembre de 2013

Quizás estamos destinados a permanecer así.

El tocadiscos eligió de manera aleatoria cualquier canción e hizo de ella algo nuestro. Pequeños pasos de un lado hacia el otro, balanceándonos al suave ritmo del piano mientras el resto de personas allí presentes desaparecían poco a poco. Me gusta decir que nos quedamos solos, porque en realidad es como nos sentimos cuando estamos juntos y el mundo que nos rodea se queda atrás. Uno de mis brazos descansaba sobre tu hombro mientras mi otra mano acariciaba tu nuca, mi cabeza reposaba sobre el hueco de tu cuello. Juro que deseé que nos quedáramos congelados para siempre en aquel instante, dando vueltas en un salón olvidado, escuchando la misma canción y desgastar el suelo con nuestros movimientos. Deseé cerrar los ojos, pero sabía que si lo hacía no podría recordar más tarde tu mirada. Tu mano acercándome más desde mi cintura, parecía que estábamos destinados a encajar de aquella manera. Entonces cerré los ojos a pesar de prometerme no hacerlo, y cuando los abrí lo único que pude ver fue el techo de mi habitación, la oscuridad de la noche y recuerdos emborronados por mis lágrimas.

24 de diciembre de 2013

Cosas que pienso al mirarte a los ojos.

Es tan sencillo como que llegue alguien, más guapo, más gracioso, más amable, más "especial". Es tan sencillo como que las semanas pasan y no se qué hacer. No es tan complicado como para decir que de alguna manera siempre me lo espero pero es tan complejo que ni yo te podría decir por qué. 
La cuestión es que estoy cansada de que las cosas no sean fáciles para mi y "sencillas" para el resto del mundo. No se que hacer conmigo misma porque siento que estoy en medio de algo y no se a cual de los extremos dirigirme. Aristóteles se equivocaba al decirme que la felicidad se alcanzaba al aplicar el justo término medio porque ahora mismo no me siento muy eufórica.Y no hago más que repetirme a mi misma lo estúpida que soy y lo mal que hago las cosas, no hago más que recordarme que a gente como yo no le pasan cosas buenas si no que están condenadas a cagarla continuamente. Supongo que serán las cicatrices que no dejan que vuelvan a herirme, será mi cabeza que tiene demasiado con estudiar Historia o quizás sea simplemente cuestión del karma. 

15 de diciembre de 2013

No llegué a conocerte hasta que me dí cuenta de que ya no estabas a mi lado.


Imperfect | via TumblrUna noche, no pedimos mucho más...pero resulta irónico que para ti fuera la última y para mí solo el principio de "algo". No nos conocíamos, eso me parecía a mí. Mis ojos me decían que estabas aquí pero mi corazón sabía que ya te habías marchado. Tumbados uno contra otro sobre el polvoriento suelo, mirándonos con una chispa infantil en los ojos. ¿Quién eres? ¿Quiénes somos en realidad? No llegué a preguntarte, tendríamos más tiempo para aquello...creía que lo tendríamos. Unas lágrimas se escaparon, no de mis ojos si no de los tuyos, ¿por qué no me lo dijiste? Seguimos aún así tumbados, uno contra otro bajo un cielo para ti desconocido mientras escuchábamos los latidos de tu corazón a través de mi radio. Tu y yo, no se me ocurría algo más perfecto. Pero mirabas a las estrellas como yo deseaba que me miraras a mi. ¿Cómo nos conocimos? No era importante, me golpeaste como si fuera uno más de tus demonios, pero resultó tener el efecto contrario, no te olvidaré aunque ya ni mi cabeza te recuerde. Y pensar que estaba dispuesta a viajar hasta la mismísima Agartha para recuperarte. Y pensar que me equivoqué al creer que era el principio de "algo". Una noche, una noche en la que llegaste sin decir adiós y te fuiste diciendo hola. 

29 de noviembre de 2013

Veinticinco del once de dos mil trece: Alma.

Quiero llorar hasta deshidratarme.
Quiero gritar hasta que me duela la garganta.
Quiero golpearlo todo hasta que alguien me diga que pare.
¿Nunca te has replanteado dejarlo todo fluir?
¿No sería genial que todos siguieran con sus vidas y tú pudieras estar para siempre tirado en la cama...?
¿Y...si simplemente lo dejas? Dejarlo a secas.
Complétame con un poco de amor propio y voluntad.

         Nunca me había sentido tan muerta estando viva. Y eso es decir, porque he vivido mucho, o al menos, he existido. Ese momento en el que tu cabeza deja completamente tu cuerpo, el cual ya lleva horas estremeciendo por cosas tan incomprensibles que ni hacen falta explicarlas. Cuando directamente todo pasa a estar en tercera persona, cuando no es tu vida, es la de el de al lado. ¿Me explico? 
        Estar tan deprimido que pases a cuestionarte lo incuestionable, que a pesar de querer atravesar el túnel no veas la luz del final. ¿Estamos viviendo una mentira? ¿Pero qué cojones...? Fantasmas, soy uno de esos fantasmas que van de un lado a otro sin hacer otro ruido que no sea el de sus cadenas. 

Te necesito, necesito a alguien como tú.

16 de noviembre de 2013

Romper a llorar significa que todo está hecho para quebrarse.

        Este día lo recordaré como el día que perdí la fe. El día en el que descubrí que nada es lo que parece, y todo esto en el peor de los sentidos. Hoy será para mi algo así como el comienzo de las "pinturas negras" de Goya. Y, si mi alma aún no me ha abandonado lo hará pronto. Y, si la esperanza es lo último que se pierde yo ya no la encuentro. Porque cuando finalmente la realidad llama no pide permiso para entrar, si no que, cuando echas la llave y cierras la puerta, una ventana se abre, una ventana que la que fría e invisible como el viento, triste realidad, atraviesa.
       ¿Qué son todas esas hadas ahora? Frases, personajes y magias sin sentido que utilizaron algún día como moraleja, como camuflaje de lo terrible. La gente se equivoca al temer al tiempo, al aterrorizarse por un par de años más. Deberían vivir con miedo de abrir los ojos, de ver como es el mundo que le rodea en realidad. Y yo, como ellos, no era consciente de qué me perseguía hasta que me atrapó."Mi triste verdad golpea fuerte al escudo de mentiras piadosas bajo el que me arropaba": título de periódico, letras de neón de mi cabeza, grabadas a partir de hoy. Cierro los ojos, y donde antes veía películas imaginarias ahora solo veo la oscuridad de mis párpados. 
        Consuélame, trata de arreglar este dolor con simples tiritas, que el daño está hecho. Una vez que lanzas la piedra, te han mentido, no puedes permitirte el lujo de esconder la mano. Una de cal y otra de arena, una de arruinar y otra de "no te rindas, sueña".

25 de octubre de 2013

Otra vez.

Contó el número de respiraciones dadas y trató calmarse de alguna manera. Él se acercaba cada vez más rápido, o eso le parecía a ella. ¿Qué pensaría cuando la viera después de tanto tiempo? ¿Se acordaría de ella o solo la vería como una chica más entre las que había allí? Entonces volvió para girarse a mirarle y poder capturar ese momento, ya que seguramente pasara mucho tiempo hasta que se volvieran a encontrar. Deseó que se diera cuenta de su presencia, que dijera que había cambiado mucho desde la última vez, y que se sintiera un estúpido por todo lo que ocurrió en el pasado. Quiso que la mirara de la misma manera que ella le miraba a él, que de alguna vez fuera en parte correspondida, aunque al segundo bajó la cabeza y fue consciente de la cantidad de gilipolleces que estaba diciendo. Tachó todas esas ideas de su cabeza y se centró en no volverse mientras él pasaba. Agradeció no estar andando, porque era probable que sus piernas la fallaran y se cayera al suelo al instante. ¿Cómo seguía teniendo el mismo efecto en ella? Imbécil, retrasado...

28 de agosto de 2013

Just turn right.

Siento que un día que ya no recuerdo me metí en un hoyo del que ya no puedo salir. Y poco a poco una pala en manos de alguien que me odia va poco a poco echándome tierra encima. ¿Sabes lo difícil que es tratar de trepar con arena en los ojos? Me apoyo en las piedras sueltas y vuelvo a caer contra la misma superficie.
Solo quisiera poder hacer algo bien de una vez, no equivocarme y saber llevar la situación. El problema es mio, mas bien, el problema soy yo ¿no? Si supieras lo que me cuesta hacer que todo el mundo este contento, intentar no decepcionar a nadie. Pero ¿de que sirve? Si al final no sirvo para nada, si ni siquiera consigo contentarme a mi misma.
Espera, trata de contener el aire, sácalo todo de golpe y intenta empezar de nuevo. ¿Por qué no buscas una manera de hacer que todos se olviden de tus errores excepto tú? No, el problema es que no se puede. Simplemente hacerlo bien, conseguirlo de una puta vez, dejar de echarme tierra.

17 de julio de 2013

Blanda ante una realidad dura.

A saber lo que habrá tenido que aguantar mi almohada. La he empapado de agua, no sólo dulce, de sueños rotos y pesadillas, y ella aún así me da calor y frío cuando lo necesito. Dormí sobre ella y también la machaqué con mi insomnio y mis constantes vueltas en la cama. Se ha adaptado a mi increíble cabezón, y eso es algo que realmente agradezco. Me ha visto abrir ese cajón, el primero de la mesilla de noche, y me ha visto sangrar en pequeñas cantidades. Ha sido mi apoyo durante todas esas tardes donde estaba cansada de todas las maneras posibles y a pesar de todo estaba tan blandita que me quería morir. Se ha manchado de rímel, pintauñas y otros elementos no identificables. 

Siempre tuya, mi querida almohada.  

14 de julio de 2013

Nunca me veo bien del todo, no sirvo para nada, y así no me va a querer nadie.

Nunca, nada y nadie son las palabras más fuertes y dolorosas que se han podido inventar.
Porque, "nunca" es tan radical. Rompe toda mi fe, mis esperanzas, siento que mis sueños se van volando a Nunca Jamás, ¿me entiendes?
Y "nadie", quizás eso duela mucho más que quebrar cuentos. "Nadie" conlleva a estar sólo, a pelearte contigo mismo, a volverte loco con tus propios pensamientos. Cada vez que lo pienso se me encoge el corazón, mi mayor miedo es a ese "nadie", a esa soledad absoluta que amenaza con invadirme. 
¿Y que somos sin nadie? Nada, otra palabra más que apuñala cada vez que aparece. Esconde tantas cosas, y arrebata otras cuantas más. Oculta una respuesta a un "¿qué te pasa?", y te quita prácticamente todo, porque ese es su significado. Pasar de todo, a nada.