16 de enero de 2018

Let the ocean take me.

Llega la noche y te derrumbas. Está oscuro y nadie puede ver tus demonios. Te inundan, suben por tus tobillos, trepan hasta tus rodillas. Caes sobre ellas y te preguntas qué puedes hacer ahora, están más cerca. Te cogen de la mano, tiran de ti, tus hombros se dejan llevar, pero tu cabeza solo mira al techo. No bajas la mirada en ningún momento, te niegas a ver que la realidad se está acercando. Levántate, olvídate por un momento de que hay un río bajo tus pies. Camina e ignora ese peso, deja que se deshaga con el tiempo, no lo luches, ya has tenido suficiente. 
Y lo más probable es que mañana se te vuelva a olvidar lo que ahora te quita el aliento, pero no puedes evitar ahogarte de todos modos.

15 de enero de 2018

Me quedo, ¿o te irás de nuevo?


Antes escribía tan bonito, me pregunto qué habrá pasado.

3 de enero de 2018

lo siento

a veces creo que le tengo a la gente más cariño que el que ellos me tienen
otras siento que un pedazo de su alma está cosida entre mis costillas, y que nacimos para conocernos.
sin embargo hay veces que subestimo lo que tengo delante de mi y dejo que ese hueco crezca hasta convertirse en frío.

you can love me naked

te miro y me pregunto en bucle
cómo hemos logrado encajar
tan bien en las piezas de este puzzle.

dejo mi métrica a un lado
tiro mi ropa al suelo
me descolocas, un cuarto desordenado

te miro con los ojos abiertos
como si no pudiera cerrarlos
como si ya fuéramos expertos

no me gusta la oscuridad
así que no bajes las persianas,
quédate conmigo un poquito más.



17 de diciembre de 2017

do you know how peace settles in?

Tenemos frío, pero no dejamos que nuestras ganas disminuyan. Con los sentidos congelados y millones de capas quise salir y disfrutar un poquito más de mí. Y hay una calma ahí fuera, que desearía que me inundara por dentro, que abrigara mis latidos. La respiro fuerte y toso, mi garganta pica y carraspeo en busca de voz. No viene, no me preocupo. Sigo inhalando y espirando como pueda y dejo que algo de ti me llene.

La nieve es tan bonita que desearía por un momento que no hiciera tanto frío, ni tampoco tanto viento. Saco la lengua al cielo retándole a ser más grande que yo, porque no hay nadie que pueda vencerme a estas alturas. Mis nudillos rojos tras amontonar copos entre mis dedos, quema luchar tan fuerte contra algo que me vence tan fácilmente. Todo está oscuro, pero no son las nubes. El sol ya se ha ido y me he quedado sola, viendo como todo flota en el aire, como bailan despreocupados hasta caer al suelo. 

Quisiera poder tener una cámara en mi cerebro, porque me encantaría volver a este preciso instante todas las veces posibles. Ojalá recordar siempre este frío constante en la nariz, en las pestañas, en todo mi cuerpo, menos en mi estómago. Abrir los ojos, que salgan de sus órbitas, mientras la nieve me va cubriendo, poco a poco, hasta que logro desaparecer y volar con ella. 

14 de diciembre de 2017

This is why i need you.

Si pudiera coger cualquier canción y hacerla mía, si pudiera decir que la he escrito yo, sin duda sería esta. Es que hay tantas cosas que se me hacen cuesta arriba, se me nubla tantas veces la vista. Me estoy perdiendo tanto, me tiemblan los labios, las rodillas, no puedo. Quiero hundirme en este edredón y echar raíces. Sin sol, sin calor, mis días se hacen más largos quizás. Esta oscuridad se instala poco a poco en mis pulmones y no sabría decirte si me incomoda. 
O si quizás me siento en casa.

No sé qué hacer, de verdad que no. En mi pecho se encierran tantas cosas que no quiero explotar, solo quiero que las calmes. Solo quiero que vengas y me digas que ya está, que todo va a ir bien.

29 de noviembre de 2017

Para todas mis amigas.

Si tuviera que contar las veces que he visto a gente bajar la luna por alguien que no les merecía, tendría que seriamente empezar un grado en Matemáticas, porque no lo comprendo.

Si no entiende que «no» es «no», no te merece. Si tú cedes, que cedan ellos también, las cosas son así. No le excuses, no busques formas de perdonar lo imperdonable, no. Hablo, escribo desde la rabia, porque no hay más que rabia dentro de mi cuando veo lo mucho que te duele ver que no encajas, que por mucho que fuerces, estas piezas siguen sin encajar. No debería ser así, no malgastes tus esfuerzos. Él no te merece. Porque él no sabe ver ese pequeño caos en ti, no sabe lo bonito que es. Solo ve poco más que un par de fotos de Facebook, una historia de Instagram. No te conoce. Él no te conoce.
Estoy cansada de ver cómo dejas que te pisoteen, cómo te dices a ti misma: «seré yo».

No, mi niña, no eres tú.

Son ellos.

Y si sabe cómo se asoma ese brillo por tus ojos al hablar de algo que te gusta, ese sí, tiene que ser él, no le dejes ir. Si cuenta las horas para volver a verte, quédate un poco más. Si te busca, si sus ojos buscan los tuyos en un mar de gente, encuéntrale. Escucha cómo suspira por ti, cómo quiere saber un poco más. Un día alguien vendrá y en vez de darte un buenas noches, te pedirá que aguantes el sueño, te dirá que esto no ha acabado. Recoge todas esas esperanzas y guárdalas bajo llave. Esos pintalabios, esas sombras que guardas en un cajón, que no acumulen polvo. Ponte bonita, porque alguien que sí te merece te espera.

merci, merci, merci

27 de noviembre de 2017

in English so you can read me

I hope you see me today
and the floods of regret
do not touch me in your memories.
Because I do not know anymore
how to fix what this has become
it seems that the more I try
the less I keep it dry
The drought does not leave me upset
this time I don't mind it
so please, do not let
the lake of regret
sweep what I did for over a year.

26 de noviembre de 2017

cuántos intentos hicieron falta para encontrar mi autoestima.

diseño sombras oscuras,
y con ternura subrayo
de rojo mis comisuras.
bato mis alas hacia ti.

la primera vez fue dolor
escondido, desgastado
por el tiempo, por desamor.
qué sabré yo de eso, ¿no?

la segunda fueron flores
creciendo poco a poco
en mí, en estos rincones.
me sentí un poco más llena.

y después, a la tercera
como si creyera ser un
capullo, tú una fiera,
salimos juntas de él, amor.

merci, merci, merci.



25 de noviembre de 2017

Las líneas paralelas nunca llegan a tocarse.

No sé qué es pero me hace llorar como no lo había hecho antes.

Solo flotamos en el espacio, lo sabemos muy bien. Un día ellos chocaron y también lo entendieron. Era noviembre, 25 de noviembre. Después de mucho tiempo en sequía, por fin hoy llovería. Ella decidió salir justo ese día porque le venía bien, su suerte siempre jugaba con ella de esa forma. Él sin embargo, se vio obligado a ponerse el abrigo y probar cómo salían las cosas. El cielo estaba negro y ya daba señales de tormenta, el viento jugaba con las bufandas de la gente y los toldos de los restaurantes. Las calles abarrotadas, hasta arriba de gente. Un sábado a las once de la noche es lo que tiene. Los bares competían por ver quién tenía la mejor música, y cuál la podía poner más alta. Mientras tanto algunos bebían asintiendo, haciendo creer que podían oír todo lo que se les estaba contando. Otros se reían sin sentido, o fingían ahogarse entre carcajadas. 

Ella llevaba los labios rojos, el pelo suelto, liso. Él no hizo mucho, ponerse las lentillas. Cada uno a su ritmo atravesaba las luces de las farolas, pisaba las franjas de los adoquines. Se apresuraban por que no les pillara la lluvia, o quizás el tiempo. Ella llegaba tarde, y él demasiado pronto. A él le tocó esperar a sus amigos, mientras que los de ella sabían que no podían pedir más, que así era. En grupo, cada uno fue a su garito preferido, para ir calentando. Bebieron un par, tres, cuatro cervezas. Ninguno se tambaleaba pero aún así la vista comenzaba a nublarse y todo resultaba mucho más gracioso. 

Empezó a llover y una punzada les sacudió a los dos cuando la primera gota de lluvia calló sobre sus frentes al mismo tiempo, pero a kilómetros de distancia.