14 de diciembre de 2017

This is why i need you.

Si pudiera coger cualquier canción y hacerla mía, si pudiera decir que la he escrito yo, sin duda sería esta. Es que hay tantas cosas que se me hacen cuesta arriba, se me nubla tantas veces la vista. Me estoy perdiendo tanto, me tiemblan los labios, las rodillas, no puedo. Quiero hundirme en este edredón y echar raíces. Sin sol, sin calor, mis días se hacen más largos quizás. Esta oscuridad se instala poco a poco en mis pulmones y no sabría decirte si me incomoda. 
O si quizás me siento en casa.

No sé qué hacer, de verdad que no. En mi pecho se encierran tantas cosas que no quiero explotar, solo quiero que las calmes. Solo quiero que vengas y me digas que ya está, que todo va a ir bien.

29 de noviembre de 2017

Para todas mis amigas.

Si tuviera que contar las veces que he visto a gente bajar la luna por alguien que no les merecía, tendría que seriamente empezar un grado en Matemáticas, porque no lo comprendo.

Si no entiende que «no» es «no», no te merece. Si tú cedes, que cedan ellos también, las cosas son así. No le excuses, no busques formas de perdonar lo imperdonable, no. Hablo, escribo desde la rabia, porque no hay más que rabia dentro de mi cuando veo lo mucho que te duele ver que no encajas, que por mucho que fuerces, estas piezas siguen sin encajar. No debería ser así, no malgastes tus esfuerzos. Él no te merece. Porque él no sabe ver ese pequeño caos en ti, no sabe lo bonito que es. Solo ve poco más que un par de fotos de Facebook, una historia de Instagram. No te conoce. Él no te conoce.
Estoy cansada de ver cómo dejas que te pisoteen, cómo te dices a ti misma: «seré yo».

No, mi niña, no eres tú.

Son ellos.

Y si sabe cómo se asoma ese brillo por tus ojos al hablar de algo que te gusta, ese sí, tiene que ser él, no le dejes ir. Si cuenta las horas para volver a verte, quédate un poco más. Si te busca, si sus ojos buscan los tuyos en un mar de gente, encuéntrale. Escucha cómo suspira por ti, cómo quiere saber un poco más. Un día alguien vendrá y en vez de darte un buenas noches, te pedirá que aguantes el sueño, te dirá que esto no ha acabado. Recoge todas esas esperanzas y guárdalas bajo llave. Esos pintalabios, esas sombras que guardas en un cajón, que no acumulen polvo. Ponte bonita, porque alguien que sí te merece te espera.

merci, merci, merci

27 de noviembre de 2017

in English so you can read me

I hope you see me today
and the floods of regret
do not touch me in your memories.
Because I do not know anymore
how to fix what this has become
it seems that the more I try
the less I keep it dry
The drought does not leave me upset
this time I don't mind it
so please, do not let
the lake of regret
sweep what I did for over a year.

26 de noviembre de 2017

cuántos intentos hicieron falta para encontrar mi autoestima.

diseño sombras oscuras,
y con ternura subrayo
de rojo mis comisuras.
bato mis alas hacia ti.

la primera vez fue dolor
escondido, desgastado
por el tiempo, por desamor.
qué sabré yo de eso, ¿no?

la segunda fueron flores
creciendo poco a poco
en mí, en estos rincones.
me sentí un poco más llena.

y después, a la tercera
como si creyera ser un
capullo, tú una fiera,
salimos juntas de él, amor.

merci, merci, merci.



25 de noviembre de 2017

Las líneas paralelas nunca llegan a tocarse.

No sé qué es pero me hace llorar como no lo había hecho antes.

Solo flotamos en el espacio, lo sabemos muy bien. Un día ellos chocaron y también lo entendieron. Era noviembre, 25 de noviembre. Después de mucho tiempo en sequía, por fin hoy llovería. Ella decidió salir justo ese día porque le venía bien, su suerte siempre jugaba con ella de esa forma. Él sin embargo, se vio obligado a ponerse el abrigo y probar cómo salían las cosas. El cielo estaba negro y ya daba señales de tormenta, el viento jugaba con las bufandas de la gente y los toldos de los restaurantes. Las calles abarrotadas, hasta arriba de gente. Un sábado a las once de la noche es lo que tiene. Los bares competían por ver quién tenía la mejor música, y cuál la podía poner más alta. Mientras tanto algunos bebían asintiendo, haciendo creer que podían oír todo lo que se les estaba contando. Otros se reían sin sentido, o fingían ahogarse entre carcajadas. 

Ella llevaba los labios rojos, el pelo suelto, liso. Él no hizo mucho, ponerse las lentillas. Cada uno a su ritmo atravesaba las luces de las farolas, pisaba las franjas de los adoquines. Se apresuraban por que no les pillara la lluvia, o quizás el tiempo. Ella llegaba tarde, y él demasiado pronto. A él le tocó esperar a sus amigos, mientras que los de ella sabían que no podían pedir más, que así era. En grupo, cada uno fue a su garito preferido, para ir calentando. Bebieron un par, tres, cuatro cervezas. Ninguno se tambaleaba pero aún así la vista comenzaba a nublarse y todo resultaba mucho más gracioso. 

Empezó a llover y una punzada les sacudió a los dos cuando la primera gota de lluvia calló sobre sus frentes al mismo tiempo, pero a kilómetros de distancia. 

7 de noviembre de 2017

I miss you.

Hola, buenos días, tardes, noches...
me dirijo a ti porque tengo mucho que contarte, y busco alguien que me escuche, sólo eso. Anoche soñé contigo y sentí que seguías aquí, que aun podíamos arreglar las cosas y todo había sido una broma de mal gusto. Te tenía entre mis brazos y me asegurabas que todo estaba bien, que aunque no lo pareciera tú seguías junto a mi. Ahora no puedo parar de pensar en ese sueño y en todo lo que me gustaría decirte.

Así que,

no te preocupes por mi.

Ser yo misma es lo único que necesito, quiero sentirme bien dentro de estas paredes. Río cuando quiero, y dejo que el aire salga de golpe de una tantas veces como haga falta, hasta que me quede sin aliento y tenga que empezar a mover las manos en el aire sin saber muy bien como recuperar la compostura. Salto tanto si es al vacío como a cualquier charco que se cruce por mi camino, brinco y corro, dejo que todo me salpique sin miedo a mojarme. Bailo tanto si es de fiesta como en mitad de la calle, a oscuras o a plena luz del día. Bailo como si nadie me estuviera mirando, como si acabo empapada en sudor, nada me importa. Juego a no reconocer caras y a inventar nuevos amigos, a entender a los que tengo y pretender ser una familia.

Estoy bien, no te preocupes por mí.

Ya nadie puede hacerme daño, solo yo. Las nubes van y vienen pero sé que tanto el Sol como la Luna seguirán ahí en verano. Tengo muchos desconocidos con los que emborracharme, tengo tantas obras de teatro que ver, y millones de viajes que repetir. Tantas tardes de otoño abrigada con una manta tras las hojas de cualquier libro en francés, inglés, ojalá en español. Exámenes que suspender, no tantos. Estrés, espero que tampoco mucho. Risas, muchas muchas risas, por favor.

Sí, no miento cuando digo que te echo de menos, y sé que ella piensa en ti todos los días, ninguna de nosotras puede olvidarte. Te llevamos todas en el corazón, así que no te preocupes, que estamos bien.

18 de octubre de 2017

Bendita la telefonía.

Una mirada fija en un par de palabras impresas virtualmente. No sé que hay ahí que llame tu atención, pero lo dejo pasar. Nuestra conversación no para de cortarse, hay un millón de silencios, y no estoy muy segura de qué estoy haciendo mal. No paras de mirar esa pantalla. Ilumina la punta de tu nariz, tus ojos brillan como no lo habían hecho antes. Gesticulas, te haces el loco, yo desaparezco por un momento y vuelvo cuando levantas la vista. Hola, soy yo de nuevo. Crees que eres capaz de hacer varias cosas al mismo tiempo, en verdad tu atención solo se difumina a la vez que mis ganas de seguir con esto. Miro a cualquier lado que no seas tú para tratar de olvidar esa pequeña muralla que nos separa, busco un punto en el horizonte que quizás me quite un poco de esta enfermedad. Si pudiera te diría todo lo que se me pasa por la cabeza sin embargo no soy quién para decirte que apagues el móvil, que tu realidad soy yo, aquí, frente a ti. 
Sin quererlo caigo en el mismo juego. Uso pausas para darle al inicio, no te miro a los ojos más de una vez, solo para que no sientas que sigo fuera. No te escucho porque mis sentidos se centran en otro, otras, otros. Te hago preguntas absurdas, no quiero que sepas que realmente no estoy contigo. No estoy aquí.

merci, merci, merci

13 de septiembre de 2017

si estás solo dale al play y estoy contigo

el silencio se lleva
un cuarto sin amplia cama
el puntero que suena
y un alma que vuela fuera

este silencio no eres tú
son las puertas gritándonos
la ducha rota, el pladur
son las motas de polvo gris.

un silencio encendido,
escondido en las teclas
de nuestro cuerpo tendido
apoyado en este sitio.

llena el silencio con ruidos
pero la música viene
a completar los supiros
que adoran tus oídos.


merci, merci, merci





5 de septiembre de 2017

je vois la vie en rose

Me haces llorar,
erizar mi piel,
calmar mis nervios.

Tu respiración en mi nuca
me emociona.

Tiemblo,
porque en un tiempo
no te tendré así.

Se van
las nubes grises.

Flotan lejos de mí.


merci, merci, merci

5 de agosto de 2017

Cuando mi única pasión es dormir pero no consigo horas de sueño.

Si te faltan horas algún día,
deja que te regale todas las que tengo, 
porque llega un momento
a las 8 de la tarde
en el que no se muy bien si me siento humana
o un intento de suspiro.

Conmigo
llego a aburrirte, aburrirme también. 
Me canso de mi misma tantas veces
que he perdido la cuenta.
Me aburro de las luces tenues
y de los colores estridentes, 
me aburren estas cuatro paredes
azules, como si unas rejas no nos separaran
del cielo. 

Quiero buscar un sentido al día de hoy,
pero no importa lo que haga,
porque sigo estando 
vacía.

merci, merci, merci